Final
12
AAE
CARC
Por comenzar
00
CSBA
CDR
Por comenzar
00
CALR
AVBA
Por comenzar
00
AID
CSM
Por comenzar
00
CAS
CASM
Por comenzar
00
UNRC
CSBLR
Por comenzar
00
DMAM
TCSD
Por comenzar
00
BVM
CAAM
Por comenzar
00
CSBA
AABN
Por comenzar
00
AJGD
BCM
Por comenzar
00
CRC
CASB
Por comenzar
00
RFC
CDRC
Por comenzar
00
JUCB
CAT
Final
12
SLB
CAGH
Por comenzar
00
CACT
FFC
Por comenzar
00
CSLH
CDMR
Por comenzar
00
JURC
ARLI
Por comenzar
00
CADA
CCA
Por comenzar
00
CSCH
CRC
Por comenzar
00
SPC
CFC
Cuando hoy, 7 de junio, los trabajadores de prensa se presten a alzar la copa para celebrar su día, en homenaje a la creación, por impulso de Mariano Moreno, de la Gazeta de Buenos Ayres, primer periódico de la etapa independentista argentina, serán muchas las reivindicaciones que intentarán hacer percibir.
Es imprescindible que los trabajadores comencemos a manifestar, de manera colectiva evitando el grito pelado sin eco alguno, la lucha que tenga como bandera principal nuestros derechos. Es momento de disputar con firmeza los intereses de las empresas que obtienen la rentabilidad gracias al sudor y esfuerzo de sus trabajadores. Es la oportunidad de decirle basta a la inestabilidad laboral, a la precarización y a las exigencias empresariales de polifuncionalidad sin reconocimiento alguno.
La coyuntura sociopolítica invita a que empecemos a debatir la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Debemos combatir para que ese proyecto, impulsado por diversas organizaciones sociales del país, de una vez por todas comience a democratizar la comunicación y deje de ser una batalla entre cúpulas que poseen objetivos que son ajenos a los intereses de los trabajadores.
Pero el 7 de junio, Día del Trabajador de Prensa, también invita a la reflexión profesional. Es necesario que analicemos nuestro rol de formadores de opinión. Que examinemos nuestro deber ser. Y en esa exploración con nuestras acciones periodísticas es ineludible orientarnos en la perpetua figura del periodista Rodolfo Walsh, el más cabal ejemplo de lo que debe ser un periodista y su deber.
Siguiendo la enseñanza del autor de Operación Masacre, un periodista no puede ni debe esconderse detrás del disfraz de la imparcialidad objetivista. Por el contrario, el deber de cada periodista, como testigo escriba de la realidad no es reportarla solamente sino cargar con ella y admitir que se es parte de la misma. Walsh era un periodista militante, y en ello dejó la vida.
Como trabajadores de prensa debemos enarbolar nuestra lucha para reivindicar el legado que periodistas como Rodolfo Walsh le entregaron a nuestra profesión.
Cooperativa de Trabajo Al Toque Ltda.
Matrícula INAES Nº 38085
Registro Permanente Nº 3127