Por comenzar
00
GELP
AAE
Por comenzar
00
CACB
CSBA
Final
11
AJGD
AABN
Por comenzar
00
UNRC
AID
Final
02
DMAM
CASB
Final
10
ECM
CSM
Por comenzar
00
CSBA
CASM
Por comenzar
00
BVM
CSBLR
Final
32
CALR
TCSD
Final
31
AVBA
BCM
Por comenzar
00
CAS
CAAM
Por comenzar
00
CADA
FFC
Final
13
CDMR
JUCB
Por comenzar
00
CSCH
ARLI
Por comenzar
00
CACT
CDRC
Por comenzar
00
CAT
SPC
Por comenzar
00
JURC
CAGH
Final
21
CCA
RFC
Final
11
CRC
SLB
Por comenzar
00
CRUO
CSLH
Lo vivido el domingo en el estadio Ciudad de Río Cuarto de Asociación Atlética Estudiantes fue una verdadera fiesta. No sólo por el histórico campeonato logrado por Lutagrdis Riveros sino que también por el color que los cientos de hinchas le impregnaron a una tarde que quedará en el recuerdo de muchos simpatizantes “blancos”. Pero lamentablemente un hecho fue lo que matizó la tarde y es importante no callarse. Estoy hablando del control policial.
En un día muy especial para los hinchas de Lutgardis hubo maltrato y falta de respeto hacia la gente de Alcira Gigena, sobretodo en el sector de cacheos donde estaba el grupo de choque de la policía con los perros. A un joven, que estaba ingresando a la cancha, se le cae la entrada al piso en el instante que un policía la pisa y la patea hacia un perro policía que estaba a un metro. Cuando el joven le pregunta porque hacia eso el policía lo insultó obligándolo a levantar la entrada que estaba al lado del perro.
Repudio total, falta de coherencia y criterio a la hora de los cacheos: retuvieron los palitos de los redoblantes y bombos porque consideraban que eran objetos contundentes y dejaron pasar platillos de bronce y banderas de palo (plástico PVC). Los bombos y redoblantes sonaron porque en las escaleras de acceso a la tribuna se quebraron los caños de las banderas y se uso eso envuelto en remeras. Retenían paraguas al mismo tiempo que a otros los dejaban ingresar.
Muchas familias ingresaron con termo y equipo de mates pero estos “señores” secuestraban botellas de gaseosas.
Además, en una acción totalmente repudiable a un niño de no más 8 años lo agredieron empujándolo porque esta criatura que estaba con su padre no les quería dar (a la policía) un redoblante.
Y la gran paradoja de lo que fue este mega operativo es que los autos y colectivos fueron apedreados (dejando como consecuencia sus vidrios rotos) en el parque Sarmiento por hinchas de Banda Norte. La policía, presente en el parque con motos y móviles que custodiaban la caravana, no actuó ante semejante hecho.
Por suerte no se registró ningún hecho de gravedad y la gente pudo festejar con normalidad en Alcira Gigena. Pero se viene el torneo clausura y es momento de empezar a analizar, y tomar cartas en el asunto, con el accionar de la policía en los estadios de la Liga Regional de Río Cuarto. Por el bien del fútbol. Por el bien de todos.
Por Fausto Ceballos