Final
12
AAE
CARC
Final
31
CSBA
CDR
Final
33
CALR
AVBA
Final
20
AID
CSM
Final
01
CAS
CASM
Final
02
UNRC
CSBLR
Final
02
DMAM
TCSD
Final
00
BVM
CAAM
Final
00
CSBA
AABN
Final
30
AJGD
BCM
Final
30
CRC
CASB
Final
13
RFC
CDRC
Final
20
JUCB
CAT
Final
12
SLB
CAGH
Final
51
CACT
FFC
Final
40
CSLH
CDMR
Final
20
JURC
ARLI
Final
11
CADA
CCA
Final
11
CSCH
CRC
Final
03
SPC
CFC
Alianza Toro – Everton - Belgrano de Coronel Moldes se consagró campeón de la Temporada Oficial 2008 de la máxima división del fútbol organizado por la Liga Regional de Río Cuarto, al derrotar a Banda Norte por 2 a 0.
Esa es la principal noticia y está bien que así sea, por ello debemos desde la Cooperativa de Trabajo “Al Toque” felicitar a jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y simpatizantes por haber obtenido el logro más importante que otorga el fútbol regional.
Además, hacer extensivo este saludo a todos quienes integran la familia futbolística de Asociación Atlética Banda Norte por haber llegado a coronarse subcampeón.
Pero no debemos dejar pasar lo que debió sufrir el equipo de trabajo de la Cooperativa “Al Toque” en San Basilio por parte de una persona proveniente de una familia tradicional de Coronel Moldes, a la que después se sumaron más, en una clara actitud de intolerancia.
Sabemos que la infraestructura que tienen la mayoría de los estadios de Río Cuarto y región para este tipo de finales no alcanza a cubrir la necesidad de los trabajadores de prensa. Es por ello que lo sucedido en San Basilio, donde dos grupos de trabajo tuvieron que estar fuera de las tres cabinas que posee el coqueto estadio de Atlético, no contaron con la previsión de los dirigentes que organizaron el evento, ya que con la sola presencia de dos adicionales policiales en ese sector se podía prevenir toda posibilidad de hechos desagradables.
Hasta los 10’ del segundo tiempo todo transcurrió con normalidad. El color y los gritos lógicos de una pasión futbolística eran los que enmarcaban una transmisión futbolística. Alianza ganaba 1 a 0. Fue en ese momento, y vaya a saber porqué razón, una persona –posteriormente identificada como Carlos Lanser (h)- comenzó a increpar en duros términos a quienes cumplían su trabajo. “Decí que Boccolini nos está r... Riocuartense p… decí que nos están ch...”. “Decí que el árbitro es un desastre”. Y otros improperios más que por respeto a nuestros compañeros no los reproducimos.
Llega el segundo gol de Alianza y esa persona junto con un grupo de simpatizantes, típico de cuando uno se zafa el resto acompaña en las patoteada, se abalanzan sobre el relator y comentarista para gritarle el gol en la cara. La oportuna intervención de Sebastián Montañes, director del Grupo Maradó, de los colegas allí presentes como Guillermo Davies, periodistas de Coronel Moldes y el resto, hicieron que no pasara a mayores. Fue allí, cuando se ubicaron en ese sector adicionales policiales y todo se tranquilizó.
No es justo pasar un momento de zozobras cuando una persona va a cumplir con su trabajo. No es justo que no se prevea organizativamente que puedan suceder hechos como los del martes por la noche, que no hace más que amargar a un equipo de trabajo que sólo cumple con su labor.
Cómo trabajadores de prensa solemos cometer errores, siempre por incapacidad, en ningún caso por animosidad. En este momento, la Cooperativa de Trabajo “Al Toque” desea agradecer a Sebastián Montañés y a todos los colegas que en San Basilio nos mostraron su solidaridad y acompañamiento.
En el final sólo vamos a buscar nuestro diccionario del fútbol, que es el maestro Dante Panzeri: “Los titulares tipográficos marcan el progreso de la ignorancia y la credulidad: son más grandes a medida que más ignorancia y credulidad existe. Lo mismo ocurre con el lenguaje: es más abundante y hueco a medida que más se miente. Pronto necesitaremos usar un Diccionario del Chusmaje Dialéctico para poder vivir realizados”.
Acallada la pasión, tal vez la razón gane en Carlos Lanser (h) la posibilidad de hacer llegar una disculpa. Sería el gesto que todos esperamos, para seguir buscando que nuestro fútbol sea más grande y no nos quedemos en el análisis de los hechos anecdóticos.
Carlos Alberto Valduvino – Redacción Al Toque