Por comenzar
00
CSBA
CSBLR
Final
11
CASB
AJGD
Final
10
AID
CRC
Final
01
BCM
ECM
Final
20
CAAM
CALR
Final
32
UNRC
BVM
Por comenzar
00
TCSD
AABN
Final
10
CSBLR
DMAM
Por comenzar
00
CAS
AID
Final
21
CASM
AVBA
Final
10
CSM
CAS
Final
20
CCA
CACT
Final
24
CRC
JURC
Final
42
CSLH
JUCB
Final
13
FFC
CDRC
Final
12
CRUO
SPC
Final
23
ARLI
CAGH
Final
20
CADA
RFC
Final
01
CDMR
CFC
Final
21
CSCH
SLB
Si me encontrará en la situación de ser protagonista de un pan y queso, ese formidable formato para elegir a los futbolistas a la hora de hacer un picado, no dudaría un instante a quien elegir primero si frente a mí tengo al plantel uruguayo.
El denominador común, y es entendible desde el juego y lo conceptual, indica que debemos inclinarnos por Luis Suárez, Diego Forlán, Edinson Cavani, Diego Lugano hasta Fernando Muslera. Pero, sabiendo que a algunos de ellos los puedo elegir en la segunda opción, no tengo dudas que al primero que elegiría se llama Egidio Arévalo Ríos.
El volante central que se desempeña en el Botafogo de Brasil es una de las almas (Forlán y Suárez son las armas) del mediocampo uruguayo. Alumno perfecto de lo que intenta transmitir el “Maestro” Oscar Washington Tabárez, Egidio es de esos jugadores que al sacrificio le suma una gran visión de juego. El claro ejemplo es el segundo gol uruguayo que convirtió Diego Forlán. Recuperación ante Ortigoza y rápido pase de gol al delantero.
Verlo en el estadio Monumental asociándose de manera perfecta con Diego Pérez, su compañero ideal en el círculo central, y transformándose el jugador complementario de Álvaro González y Álvaro Pereyra, genera esa emoción agradable que el fútbol es capaz de entregar.
Es Arévalo Ríos la figura que mejor enmarca la solidaridad y el juego colectivo tan característico de la selección uruguaya. Por eso, y sin lugar a dudas, al primero que elijo para que forme parte de mí equipo se llama Egidio.
mgasseuy@altoquedeportes.com.ar
Foto: Al Toque