Por comenzar
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CAI
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Final
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Final
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CRC
UNRC
Por Cooperativa de Trabajo Al Toque Ltda.
En ese planeta redondo llamado fútbol conjugan diversas tipologías. Podemos encontrar fútbol amateur y profesional, fútbol social y empresarial, fútbol mercantilista y filántropo, fútbol capitalista y anarquista, fútbol competitivo y de pasa tiempo. Pero en esa diversidad también habita el fútbol del corazón. Es el aquel que brinda todo sin esperar nada a cambio.
Para que esto suceda es necesario que existan personas con voluntad que lo lleven a cabo. En el país hay diversas experiencias y Río Cuarto no es la excepción. En distintos rincones de la ciudad se llevan adelante estas experiencias en donde el fútbol sirve de motor para lograr la articulación entre jóvenes y niños que a diario sufren como la realidad los golpea.
Pero muchas veces es difícil lograr que esos jóvenes de diferentes barrios se encuentren en un lugar común y realicen entre ellos lo que más les apasiona: jugar al fútbol. Eso fue lo que se propusieron Romina Cuello, coordinadora de la ONG Conviven Río Cuarto, y Adrián Bilarik, coordinador del trabajo social que se realiza en el Centro Cultural Ex Matadero.
Los referentes sociales aunaron esfuerzos para reunir a distintos barrios de la ciudad y organizaron un torneo interbarrial. Quena, La Costa, San Eduardo, 400 Viviendas, Obrero, Carlos Mayer, Oncativo, Las Delicias y San Antonio de Padua fueron los sectores que se congregaron en un solo lugar. La fiesta del fútbol barrial en su máxima expresión. Cientos de chicos detrás de una pelota y sus padres disfrutando en el costado del campo de juego.
Si bien el evento tuvo como fin lograr la articulación entre los jóvenes, el torneo otorgó ganadores que se enfrentaron en un partido final. Y lo más significativo es que los partidos decisivos se desarrollaron en el campo de juego del estadio 9 de Julio de Sportivo y Biblioteca Atenas. Por gentileza del presidente Daniel Tosco (también cedió el predio) los niños pudieron disfrutar de una jornada a puro fútbol en el impecable terreno de juego que tiene la entidad “alba”.
“Esto es una demostración de lo que puede generar el fútbol y el deporte en sí. Lograr que pibes de ocho barrios que no tienen relación social se unan para jugar es muy bueno. El objetivo es acabar con esa bronca que ellos se tienen y acabar con la violencia”, remarca Adrián Bilarik quien cuenta que lo más asombroso, entre tantas cosas, fue ver el tercer tiempo entre los niños del San Eduardo y 400 Viviendas, dos barrios tradicionales en los que habita entre ellos una gran rivalidad.
Sobre la importancia de jugar en el estadio de Sportivo Atenas, Bilarik expresó: “Hay que agradecerle muchísimo a Daniel Tosco por el acompañamiento que nos ha hecho. Es importante que los dirigentes de los clubes miren el trabajo social que se realiza en Río Cuarto”.
Por su parte, Tosco resaltó: “Esto que estamos haciendo hoy lo deberían hacer todo los clubes y no sólo Atenas. Nos tenemos que abrir hacia la sociedad y permitir que estos chicos que no tienen acceso a distintos lugares puedan llegar por ejemplo a jugar en un lindo estadio”.
Desde la ONG Conviven se propusieron utilizar al deporte como herramienta que les sirva de contención a los chicos. Y esta vez el deporte elegido fue el fútbol del corazón.
Fotos: Al Toque