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  • LIGA PROFESIONAL

    Final

    Belgrano (C) 21 Estudiantes
    CAB AAE
  • FEDERAL A

    Final

    Huracán Las Heras 10 Atenas
    HLH CSBA
  • PRIMERA A

    Final

    Atl. Sampacho 24 Toro Club (CM)
    CAS TCSD
  • PRIMERA A

    Final

    Belgrano (CM) 00 Everton Club (CM)
    BCM ECM
  • PRIMERA A

    Final

    Toro Club (CM) 10 Dep. Municipal (AM)
    TCSD DMAM
  • PRIMERA A

    Final

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    CAAM BVM
  • PRIMERA A

    Final

    Atl. San Basilio 10 Atl. Sampacho
    CASB CAS
  • PRIMERA A

    Final

    Universidad NRC 11 Ind. Dolores (GC)
    UNRC AID
  • PRIMERA A

    Final

    Banda Norte 21 Sp. Municipal
    AABN CSM
  • PRIMERA A

    Final

    Ateneo Vecinos (GC) 12 Lutgardis Riveros (AG)
    AVBA CALR
  • PRIMERA A

    Final

    Lautaro Roncedo (AG) 10 Atenas
    CSBLR CSBA
  • PRIMERA A

    Final

    San Martín (VM) 14 Acción Juvenil (GD)
    CASM AJGD
  • PRIMERA B

    Final

    Santa Paula (C) 30 Los Incas
    SPC ARLI
  • PRIMERA B

    Final

    C.C. Alberdi 22 Correos y Telecomunic.
    CCA CACT
  • PRIMERA B

    Final

    Fusión FC 03 San Lorenzo (B)
    FFC SLB
  • PRIMERA B

    Final

    Herlitzka (LV) 10 Rec. Unión (O)
    CSCH CRUO
  • PRIMERA B

    Final

    Rosario FC 21 Juventud Unida (CB)
    RFC JUCB
  • PRIMERA B

    Final

    Charrense FC 30 Granada (H)
    CFC CAGH
  • PRIMERA B

    Final

    Dep. Municipal (R) 12 Talleres (LA)
    CDMR CAT
  • PRIMERA B

    Final

    Centro Social (LH) 01 Juventud Unida (RC)
    CSLH JURC
  • PRIMERA B

    Final

    Def. de Alberdi 01 Confraternidad
    CADA CRC

Territorio FIFA

16-06-2014 08:46

Messi y el nuevo Maracaná

*Ezequiel Fernandez Moores

Ya no soy más el Maracaná. Ahora, desde que llegaron los bárbaros, me dicen Arena. Antes recibía a más de 200.000 personas. A reyes y plebeyos. A jóvenes y ancianos. A borrachos y prostitutas. A negros, mulatos y blancos. A favelados. A ciegos. Al Brasil tropical, mestizo y humanista que vivía aquí cada noventa minutos fútbol y fiesta. Un escenario democrático, que igualaba tanta desigualdad.
Anoche, eran casi todos blancos. Cuentan que algunos, vestidos de camisetas celestes y blancas, como casi todos, pagaron hasta 2000 dólares en la reventa. Disculpen, pero la FIFA y otros me achicaron y ahora tengo lugar para no más de 79.000 hinchas. Además, 12.000 asientos van a sectores VIP. Donde antes gritaban desdentados con el torso desnudo ahora sirven champagne Taittinger.
Los diarios dicen que se demolieron obras innecesarias y se duplicaron los gastos. Que desalojaron a unas setecientas familias vecinas porque Joseph Blatter quería estacionar sus limusinas. Que las elites me reformaron con el dinero de la gente. Para venir ellas solas.
Muchos protestaron en las calles. Pero también en 1950, año de mi nacimiento, decían que era mejor construir hospitales y escuelas. Me comparaban con las pirámides egipcias, construidas por faraones, decían los diarios, con sangre obrera.
Mario Filho, director de Jornal dos Sports, publicaba que el 80 por ciento de la gente, comunistas incluidos, apoyaban mi construcción. "Será el estadio del pueblo -escribía Filho-, la nueva postal de Brasil, que vale más que el Pan de Azúcar, el Corcovado y la Bahía de Guanabara, porque es la obra del hombre.
Quedé listo para el Mundial de 1950. "El Coliseo de Brasil", me llamó Jules Rimet, el Blatter de entonces. Pero la fiesta fue uruguaya. Y la tragedia aumentó mi nombre: Maracanazo. El pobre Barbosa, arquero-víctima, aseguró que una vez hizo un asado para quemar los postes. Ahora dicen que los descubrieron en Muzambinho, un pueblo de Belo Horizonte. Que un travesaño se quebró cuando le cayó una rama. Y que alguien pidió la madera para hacer una guitarra. Los instalaron en la Casa de Cultura. Son pieza de museo.
Me recuerdan por el gol mil de Pelé. Pero no por los silbidos que recibió O Rei en un amistoso 1-0 contra Chile, de preparación para el Mundial 66. Acá silbaron hasta los minutos de silencio. Diego (Maradona, claro) casi hace en 1989 el gol de media cancha que Pelé quiso hacer en México 70. Pero la pelota pegó en el travesaño. Diego no pudo hacer goles ni siquiera en el amistoso de Amigos de Zico, un dueño de casa.
En estos días soy de la FIFA. Los próximos 35 años mis dueños serán los constructores que duplicaron gastos para hacerme bonito, moderno y funcional. Dicen que quieren "cambiar el perfil" de la afición. "Un público estilo Wimbledon." Pero si fui escenario de democracia social, también soy memoria colectiva. Hoy me vestí de celeste y blanco porque me dijeron que venía Messi. Apenas lo vi anoche gritando desencajado un gran gol. Esperaba más. Ojalá pueda verlo en la final del 13 de julio.

Ezequiel Fernandez Moores. Canchallena.com