Por comenzar
00
CAI
CSBA
Final
11
AABN
CASM
Final
40
DMAM
CSM
Final
20
TCSD
BCM
Final
01
AJGD
CAAM
Final
11
BVM
ECM
Final
22
AVBA
CASB
Final
20
CRC
UNRC
El mundial entró en su fase decisiva y por primera vez tiene a Colombia entre los ocho mejores. A 24 horas del trascendente partido ante Brasil, desde "Al Toque" repasamos la historia de la generación de jugadores que marcó por primera vez la historia de la selección colombiana, aquella de los años 90 dirigida por Francisco Maturana.
Colombia vive su hora futbolística más gloriosa en la víspera del partido de cuartos de final ante Brasil. El equipo de Pekerman ha jugado un gran mundial hasta aquí y tiene a todo un país esperanzado con lograr más. Tuvo que esperar mucho la selección "cafetera" para poder disfrutar de un mundial sin sorpresas negativas ni trágicas circunstancias. En este mundial no hubo ni un Camerún ni una Rumania para amargarlos.
La historia de Colombia en los mundiales no era muy trascendente hasta la llegada de Francisco Maturana a la dirección técnica del equipo. Los escritores Andrés Dávila y Catalina Londoño (2003) destacan que la tardía identificación identitaria entre los colombianos y su selección tiene diversos motivos. La tardía profesionalización (1948), la gran cantidad de futbolistas extranjeros y su fuerte relación con actividades ilegales hicieron que la selección se viera siempre relegada en la consideración de los ciudadanos.
Fue a principios de los ‘80 que el fútbol colombiano generó su crecimiento y explotó en la identidad nacional. Los Dávila y Londoño marcan que la aparición de los dineros del narcotráfico, por un lado, y la aparición de una gran generación de jugadores confluyó en este proceso. Millonarios y América de Cali, con extranjeros, y Nacional de Medellín, con jugadores locales, se constituyeron en equipos importantes a nivel continental. Fue precisamente el equipo apadrinado por "El patrón" Pablo Escobar quien, con Maturana en el banco, dio el gran salto.
Cuentan los escritores que el entrenador de Atlético Nacional llegó a la selección en el preolímpico de Bolivia en 1987 y allí empezó a construir un equipo que, en palabras de Dávila y Londoño, "nada tenía que ver con los valores del narcotráfico".
El equipo “cafetero” llegó al mundial de Italia '90 luego de 28 años (Chile 62) y lo hizo para clasificarse por primera vez en su historia a la segunda rueda. “Pacho” Maturana lideró a esa generación de jugadores que deslumbró al fútbol del mundo en la primera parte de los ‘90. El DT lo formó con la base de su Nacional de Medellín, campeón de la Libertadores 1989, y le sumó a actores como Valderrama para armar una selección vistosa y agradable a los ojos. En ese mundial empataría con Alemania y caería en octavos ante Camerún, luego del grosero error del arquero René Higuita.
Después vendrían dos muy buenas participaciones en las copas América de Chile y Ecuador, y la gran eliminatoria para EEUU ’94 (con bailes incluidos ante la selección Argentina). Luego llegaría la gran decepción y la tragedia.
Antes del mundial, René Higuita caería en la cárcel por un hecho confuso y su relación con el narcotráfico saldría a flote. Luego llegarían las amenazas al caer ante Rumania y EEUU. Los mensajes le exigían a Maturana dejar fuera del equipo a Gabriel "Barrabas" Gómez, figura del equipo y hermano de Hernán Gómez, asistente del técnico. Ante las amenazas, el volante decidió retirarse y jugó su último partido en ese mundial.
Fue la misma tarde en la que Andrés Escobar, central de la selección y del Nacional, convirtió un gol en contra frente a la selección local. El defensor decidió volver a su país para enfrentar las críticas. La noche del 2 de julio, a la salida de un bar, Escobar fue baleado por sicarios asociados al narcotráfico. El asesinato de Escobar no fue totalmente esclarecido y sumió a Colombia en la tristeza.
Varios de esos jugadores brillantes dejaron la selección. Otros continuaron y con Gabriel Gómez retomando la planificación de Maturana, llegaron al mundial de 1998 para quedarse otra vez en primera ronda. Rumania volvió a ser el verdugo y ese fue el final para la gran generación del fútbol "cafetero". Nombres como los ya mencionados, Escobar, Higuita, Gómez, Valderrama, Rincón, Valencia y Lionel Álvarez grabaron sus nombres a fuego en la identidad del fútbol de Colombia, esa identidad que parece renacer en James Rodríguez y los demás dirigidos por Pekerman.
* La nación bajo un uniforme Fútbol e identidad nacional en Colombia 1985-2000.
Andrés Dávila L. y Catalina Londoño ** En Futbologías FÚTBOL, IDENTIDAD Y VIOLENCIA.
EN AMÉRICA LATINA Pablo Alabarces (Compilador). CLACSO.
Redacción Al Toque
Foto: El espectador