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  • FEDERAL A

    Final

    Atenas 01 San Martín (F)
    CSBA CSGSM
  • PRIMERA A

    Final

    Ind. Dolores (GC) 01 Lautaro Roncedo (AG)
    AID CSBLR
  • PRIMERA A

    Final

    Atl. Sampacho 42 Ateneo Vecinos (GC)
    CAS AVBA
  • PRIMERA A

    Final

    Belgrano (VM) 12 Banda Norte
    BVM AABN
  • PRIMERA A

    Final

    Dep. Municipal (AM) 22 Atl. San Basilio
    DMAM CASB
  • PRIMERA A

    Final

    Everton Club (CM) 21 Atl. Adelia María
    ECM CAAM
  • PRIMERA A

    Final

    Acción Juvenil (GD) 01 Toro Club (CM)
    AJGD TCSD
  • PRIMERA A

    Final

    Atenas 03 Belgrano (CM)
    CSBA BCM
  • PRIMERA A

    Final

    Lutgardis Riveros (AG) 21 Renato Cesarini
    CALR CRC
  • PRIMERA A

    Final

    Sp. Municipal 22 San Martín (VM)
    CSM CASM
  • PRIMERA B

    Final

    San Lorenzo (B) 13 Juventud Unida (CB)
    SLB JUCB
  • PRIMERA B

    Final

    Correos y Telecomunic. 02 Herlitzka (LV)
    CACT CSCH
  • PRIMERA B

    Final

    Confraternidad 21 Santa Paula (C)
    CRC SPC
  • PRIMERA B

    Final

    Los Incas 21 Rosario FC
    ARLI RFC
  • PRIMERA B

    Final

    Granada (H) 12 Centro Social (LH)
    CAGH CSLH
  • PRIMERA B

    Final

    Talleres (LA) 30 Def. de Alberdi
    CAT CADA
  • PRIMERA B

    Final

    Rec. Unión (O) 02 Charrense FC
    CRUO CFC
  • PRIMERA B

    Final

    Fusión FC 10 Dep. Municipal (R)
    FFC CDMR
  • PRIMERA B

    Final

    Dep. Río Cuarto 01 C.C. Alberdi
    CDRC CCA

02-03-2009 12:01

Celeste, el color del clásico

Un muy buen trabajo de prevensión realizado por la Policía de la Provincia y un correcto comportamiento de todos los protagonistas hizo que el clásico de Río Cuarto fuese una fiesta.
Toda la alegría de los jugadores celestes.

Cuándo Julio Sanabria levantó su mano derecha e hizo sonar por última vez su silbato, la postal de color "celeste" invadió la "bombonera-alba". Se acababa de dar lo que hasta ahora Estudiantes no había podido a lo largo de las competencias superiores en esta novel historia de torneos argentinos, ganar en cancha de su clásico rival.

Pero allí comenzó lo mejor. Es difícil aceptar perder, que festejen en tú casa y que haya actitudes desmedidas de alegría que pueden provocar incidentes.

Los jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y simpatizantes de Atenas observaron cómo era fiesta para los de Avenida España e intentaban buscar una explicación a ese zapatazo de Gastón Bottino -en velocidad agachó la cabeza y sacó un remate con mucha potencia arriba- que se transformó en gol y algarabía cuando el empate en cero parecía sellado.

Saltos, cánticos, remeras al aire, torzos desnudos, jugadores saltando, por un lado. Cabezas gachas, silencio, masticar bronca, por el otro. Esas sensaciones se conjugaron, mientras el público -algo así como 8.000 personas- se retiraba del estadio "9 de Julio".

Se completaba una tarde-noche de fútbol. Se podía gritar que el fútbol había entregado en Río Cuarto una fiesta. Se puede afirmar que cuando los agentes del orden pre-vie-nen, los seres humanos somos respetuosos de las normas de convivencias. Es difícil, cuándo hay tanta pasión, pero quedó demostrado que no es imposible cuando existe el uso de la razón.

El párrafo final es para el técnico de Estudiantes Hugo Mattea. Es cierto que siempre fue cultor del "perfil bajo", de ser un trabajador constante en los distintos planteles que le ha tocado dirigir. Es cierto que necesitaba una descarga emocional. Se justifica el festejo desmedido del gol de Bottino, porque había mucha presión acumulada dentro de sí. Pero cuando Julio Sanabria hizo sonar el silbato por última vez, no había lugar para otro desborde. Tal vez hoy con menos pulsaciones, Mattea, quien es una excelente persona, recapacite y cuando observe las imágenes de sus festejos, puede llegar a esbozar una explicación.

Río Cuarto puede esgrimir con orgullo, que ya los colores "albos" y "celestes" le están ganando la pulseada al sistema de la "TV" y de la pasión importada. Fue una fiesta y hay que festejar, más allá de que el color del clásico se tornara "celeste".

 

 

Carlos Valduvino - Redacción Al Toque