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A esta altura, José Mancinelli es pase lo que pase con el desenlace de la final, el mejor arquero del torneo. Y no lo dicen sólo los periodistas riocuartenses que invadidos por un sentimiento ligado a la pertenencia puede que sobredimensionen ciertas cuestiones. Lo afirmar, sin titubear, técnicos, periodistas y foráneos.
Y no es para menos. Hoy volvió a ser ese arquero que despierta elogios en su función de cobijar un resultado que Estudiantes necesitaba resguarda. Lo de José Mancinelli fue sencillamente majestuoso. Cumplió una labor tan destacada que tranquilamente puede servir para resumir un temporada sin grietas. Seguro de arriba y con reflejos felinos cada vez que se lo exigió, el “1” de Estudiantes transmitió la seguridad de siempre. Y su defensa agradecida. Los integrantes de esa formación saben que cada vez que la pelota sobrepasa la última línea pueden estar tranquilos. Pues, en el arco hay respuestas de sobra para preservar una causa noble.
Pero no le fue fácil llegar a ser el “1” de Estudiantes. Durante muchos años trabajó (en silencio) a las sombras de otros arqueros locales como Germán Guaschino y los foráneos que llegaron con la chapa con la que muchos arribaban al “celeste” en tiempos atrás.
Mancinelli tuvo la inteligencia de ir asimilando esas experiencias a modo de aprendizaje. Aprovechó al máximo cada una de sus chances –cuando le tocó- en la Liga Regional, y en esa continuidad empezó a pulir los recursos que hoy desfilan por los escenarios del fútbol nacional como una sinfonía magníficamente ejecutada.
A José Mancinelli nada le fue fácil. Pues, no sólo se dedica a jugar al fútbol. No sólo tiene que entrenar y descansar para volver a jugar al fútbol. Nada de ello. Un emprendimiento personal-familiar ocupa buena parte de su tiempo como recurso de sustento. Y no es un dato menor para alguien que supo potenciar sus virtudes a partir del esfuerzo supremo.
Por todo lo antes descripto, por la clase magistral de esta tarde en Misiones, el premio “Guantes de Oro” es para…José Mancinelli, no podía ser de otra manera.
Redacción Al Toque desde Misiones