Final
01
CSBA
CSGSM
Final
01
AID
CSBLR
Final
42
CAS
AVBA
Final
12
BVM
AABN
Final
22
DMAM
CASB
Final
21
ECM
CAAM
Final
01
AJGD
TCSD
Final
03
CSBA
BCM
Final
21
CALR
CRC
Final
22
CSM
CASM
Final
13
SLB
JUCB
Final
02
CACT
CSCH
Final
21
CRC
SPC
Final
21
ARLI
RFC
Final
12
CAGH
CSLH
Final
30
CAT
CADA
Final
02
CRUO
CFC
Final
10
FFC
CDMR
Final
01
CDRC
CCA
“Volveremos, volveremos...volveremos otra vez…”. Al son de un cántico conocido en Estudiantes en estas épocas de pobreza y anhelos frustrados, los hinchas entretejieron su deseo: volver al Argentino A.
Los interminables 1500 kilómetros de retorno de la Mesopotamia argentina, la recepción al pie de la virgen que acompaña al estadio Ciudad de Río Cuarto al triunfal plantel “celeste” mixturó la euforia propia (y lógica) de una gran victoria en una final ante un gran equipo como Crucero del Norte con la ilusión a flor de piel de un pueblo “celeste” sediento de éxitos. Esa euforia, esa ilusión, tiene su correlato con la valía de lo logrado en tierras yerbateras y con el futuro inmediato. No obstante, quiénes protagonizan esta historia que está próxima a llegar a su fin son muy conscientes de que a la leyenda le falta un capítulo por completar. Ése capitulo es quizá el fundamental, el que quedarán en la retina de todo el pueblo “celeste” que oficiará de corolario de un proceso casi perfecto. Pero falta escribir el desenlace de esa historia. Ya hay –con la enorme victoria 3-2 en Misiones- ensayos previos de un final feliz. Ahora habrá que rubricarlo y agregarle tinta indeleble a esos borradores gestados en tierras coloradas. Y para ello hay un camino que recorrer, que no habla de distancias cuantificables, pero sí de realidad, sí de sensaciones, sí capacidades e idoneidades, puestas al servicio de esa ilusión y deseo.
“Conseguimos algo importante en Misiones, pero nos falta un paso más que hay que dar para conseguir el objetivo”…ese es el pensamiento generalizado de un plantel muy atinado en su filosofía de entender los procesos (inculcados por el DT Hugo Mattea). Máxime cuando enfrente hay un rival de respeto como este Crucero del Norte que dio muestras sobradas valía individual y colectiva. Es por ello que no hubo derroche de optimismo surgido de algún alma que tiene la capacidad de modificar realidades dentro del verde césped. Es por ello que el festejo fue medido, mesurado. Pues, saben que la historia está enfilada rumbo a la gloria, pero para toparse cara a cara con ella quedan otros 90’ decisivos.
Franco Evaristi – Redacción Al Toque