Por comenzar
00
AAE
CARP
Final
31
CSBA
CC
Final
41
ECM
CRC
Final
32
CASM
TCSD
Final
20
CSM
CSBA
Final
44
CASB
AABN
Por comenzar
00
AID
DMAM
Final
12
CAAM
AVBA
Por comenzar
00
UNRC
CAS
Final
04
BCM
BVM
Final
42
CSBLR
CALR
Por comenzar
00
FFC
CRC
Por comenzar
00
CFC
CRUO
Por comenzar
00
ARLI
CDRC
Por comenzar
00
SLB
CACT
Por comenzar
00
SPC
CSLH
Por comenzar
00
CADA
CSCH
Por comenzar
00
RFC
CAGH
Por comenzar
00
JURC
CCA
Por comenzar
00
CAT
CDMR
El mes de mayo tiene connotaciones históricas que no debemos obviar, en la contextualización futbolística de la información. La realidad indica que Asociación Atlética Estudiantes obtuvo el 31 de mayo de 2009 el ascenso al torneo Argentino A, tras vencer desde el punto penal y terminar igualada en puntos y en diferencia de goles, la serie de dos partidos, ante Crucero del Norte, de Garupá, provincia de Misiones.
En el cotejo de ida fue victoria de Estudiantes por 3 a 2. En el de vuelta fue triunfo del “colectivero” por 2 a 1. Allí nomás, y con las palpitaciones en el límite de lo permitido por el organismo y sin mediar nada, una multitud calculada en más de 7.500 personas observaron como José Mancinelli se transformaba en héroe de una tarde-noche para que el “celeste” de la Avenida España obtuviera el ascenso en serie de penales por 3 a 1.
Ni Mancinelli es Mariano Moreno, ni Palandri es San Martín, ni Carrizo es Tosco, ni Pérez es el “Negro” Atilio, no nada que usted piense sobre estos hechos históricos, ni quiera ligar con lo que se vivió en Río Cuarto una tarde de domingo.
Pero si, para encontrar significado al título lo debemos significar con aquellos hechos de mayo de 1810 y 1969, en el crecimiento de nuestra historia política-institucional-deportiva de riocuartense.
Tal vez, a esta altura pregunta y eso que tiene que ver con un partido de fútbol o un torneo superior. Es que después de cinco temporadas, Estudiantes vuelve al punto de partida que tuvo a la institución riocuartense en el inicio de esta reestructuración deportiva. Jugando en el tercer escalón de los torneos de AFA. Y usted se preguntará, que dice este buen hombre, ¿estamos como hace 23 años cuando se comenzaban a jugar los Torneos del Interior?. Y debo responder con mí visión, que no es la observación de la totalidad, ni mucho menos de quienes aman y siguen a Estudiantes a todos lados: Estudiantes se encontró el domingo 31 de mayo de 2009 con un pedacito de su rica historia deportiva - institucional y provocó un cimbronazo en Río Cuarto, está en el punto de partida hacia lo grande.
La última década del “celeste” en su política deportiva e institucional, tuvo muchos idas y vueltas, que desde la llegada de Ivan Rossi a la presidencia, se encauzaron hacia un horizonte. Se profundizó una línea de construcción en lo edilicio –se terminó la tribuna Juan Carlos Grassi, se concluyeron los vestuarios, se terminó el gimnasio cubierto, se dotaron de 8 cabinas de transmisión al sector de prensa, etc, etc.- que había marcado en rumbo una conducción no afín en lo político institucional a lo que pensaban los dirigentes que obtuvieron los grandes logros deportivos de la entidad de la Avenida España.
Se valoró el trabajo de entrenadores y jugadores que estaban en el club o que fueron tentados para llegar. O acaso a José Mancinelli y Ezequiel Bardín –por citar a los arqueros titulares de Estudiantes y Atenas en el reciente torneo finalizado-, no tuvieron en Rubén Ferrari el que les brindó todos sus conocimientos en el período de formación de los dos.
Es cierto, que para éste análisis el resultado deportivo facilita la descripción, pero, pese a esa verdad, todas las instituciones que son dirigidas por un colectivo de dirigentes, necesitan de personas que sean consecuentes en la vida con el discurso con el que construyen, y en este momento, deseo sobresaltar a uno y es Alberto Gomila. Tal vez el dirigente con más bajo perfil que tiene la actual estructura, pero que a la hora de sumar, suma junto con todo ese grupo de hombres y mujeres que vienen trabajando desde hace varios años en el fútbol de divisiones formativas de la entidad de la Avenida España.
Pero, a la hora de reconocer, Estudiantes llegó al festejo porque Atenas en estos últimos diez años, creció deportiva e institucionalmente. Le ganó clásicos. Estuvo a un pasito de sobrepasarlo por primera vez en la historia deportiva riocuartense en la competencia más popular como es el fútbol. Pero, los “albos” nos hicieron sentir que Río Cuarto estaba vivo, cuando Estudiantes no encontraba resultados y eso es muy saludable.
Es por ello que los trabajadores de prensa, con especialización en periodismo deportivo “no somos de Atenas o de Estudiantes”, sino que desde nuestras visiones aportamos conocimientos o no, como los desee interpretar para engrandecer la competencia.
Hoy Atenas ya está pensando en la reestructuración del torneo Argentino B 2009/20010 y por eso ya acordó con todos los clubes que estarán en esta divisional realizar una reunión el próximo 20 de junio de 2009 en Río Cuarto para realizar una propuesta al CFFA. Hay visión de futuro. Están puesta las metas y que no es otra, estoy seguro, que ahora es alcanzar a Estudiantes en la competencia y si después lo puede pasar, también estará en el proyecto de planificación.
La del “celeste” es más ambiciosa. Ahora nombres como Ben Hur de Rafaela, 9 de Julio de la misma ciudad, Racing de Córdoba, Desamparados de San Juan, Juventud Unida Universitaria de San Luis, Juventud Antoniana de Salta, Huracán Corrientes, Unión y Libertad de Sunchales, no le serán extraños, deberá competir para romper la barrera inicial del punto de partida.
De nada servirá decir tal o cual cosa para justificar actitudes. Atrás ya quedó la derrota más amarga que sufrió Estudiantes en toda su historia deportiva cuando Complejo Deportivo de Justiniano Posse lo eliminó de una competencia superior. O los sinsabores de la pérdida de categoría ante Huracán de Corrientes o en la temporada 2003, cuando Cipolletti lo despide del torneo Argentino A propinándole una goleada por 3 a 0.
El futuro inmediato es de crecimiento, tanto para Estudiantes que obtuvo el objetivo deportivo del ascenso al que ya le había sumado infraestructura institucional que deberá seguir afianzando, cuanto para Atenas, que necesita recuperar las fuerzas como las que tuvo en estos últimos 10 años para ganar un lugar en la competencia que fue escalando desde su liga de origen.
El párrafo final de este comentario es para quien llevó el timón del plantel desde fuera del rectángulo de juego que no es otro que el técnico “celeste” Hugo Mattea. El domingo apenas terminado el partido en el estadio “Ciudad de Río Cuarto” en diálogo con “Al Toque” por la 130.5, recordaba a uno de sus maestros Jorge Omar Sturniolo y rememoraba a ex dirigentes del club como Roberto Amman o Jorge Artundo, entre otros. Por eso y para compartir, con quien se leyó toda esa declaración de principios, todos mezclados es cierto, pero que en definitiva intentan ser disparadores de debates para la construcción de un fútbol mejor y más grandes sin quedarse en detalles que no conducen a nada, voy a citar palabras de uno de los maestros del periodismo argentino como Osvaldo Ardizzone, cuando expresaba: “Yo grito mi protesta porque sueño con un mundo nuevo donde los hombres no se arrastren sometidos por la charca viscosa de la adulonería. Porque se que en el hijo que tengo me renuevo y quiero para él que por dentro viva erguido, libre y generoso como el amanecer de cada día”. Tal vez en este tiempo, Hugo Mattea, gritó su protesta y muy pocos lo entendieron, porque la grandeza futbolística de Estudiantes se construyó a lo largo de su historia y la grandeza de Atenas, no fue una “mentira”, sino que se viene construyendo día tras día, con más éxitos deportivos que desencantos.
Carlos Alberto Valduvino – Redacción Al Toque