Final
01
CSBA
CSGSM
Final
01
AID
CSBLR
Final
42
CAS
AVBA
Final
12
BVM
AABN
Final
22
DMAM
CASB
Final
21
ECM
CAAM
Final
01
AJGD
TCSD
Final
03
CSBA
BCM
Final
21
CALR
CRC
Final
22
CSM
CASM
Final
13
SLB
JUCB
Final
02
CACT
CSCH
Final
21
CRC
SPC
Final
21
ARLI
RFC
Final
12
CAGH
CSLH
Final
30
CAT
CADA
Final
02
CRUO
CFC
Final
10
FFC
CDMR
Final
01
CDRC
CCA
“El cielo está celeste…por algo será”…Esa exclamación pertenece a un hincha de Estudiantes que a las ocho menos veinte ya estaba enfrente de la virgen de al Avenida España esperando por adquirir su entrada. Su afirmación no tiene asidero en lo científico, nada hace pensar que la condición del cielo tenga relación directa con el desenlace que pueda producirse hoy en la final por el ascenso ante Crucero del Norte. Pero así es la pasión. Todo vale a la hora de ilusionarse. “El cielo está celeste…por algo será. Hace tres días de veníamos con tiempo feo, cielo gris y hoy mirá el color de ese cielo”. El hincha no sabe de cuestiones matemáticas, sabe de emociones. Y la emoción e ilusión de este espigado simpatizante cuarentón es quizá la misma que la de tantos otros que poblarán el estadio Ciudad de Río Cuarto. Y también es la misma que la de los jugadores de Estudiantes. Esos mismos que tendrán la responsabilidad de hacerle pasar una de las tardes más felices a sus hinchas en mucho tiempo. Ahí está asentada la esperanza. La tarde del 31 de mayo de 2009 puede emular en felicidad y placer a aquella jornada del 22 de mayo de 2001 en la que venció a Belgrano de Santa Rosa 3-1 y consiguió el ascenso.
Esta historia contemporánea todavía no está definida. Si bien dio un enorme paso con el triunfo 3-2 en Misiones, en la propia casa de Crucero del Norte, quedan 90’ de un compromiso de alto riesgo. Enfrente estará un equipo necesitado, urgido por un triunfo para tener chances de ascender. Pero también habrá que saber que enfrente habrá un equipo que dio muestras de que tiene un caudal futbolístico (individual y colectivo) que inspira respeto.
No obstante todo depende de Estudiantes. De su predisposición al juego, de lucidez y fundamentalmente de su inteligencia. Hoy más que nunca, el “celeste” deberá ser un equipo inteligente a la hora de interpretar el partido. Claro que hay que poner de manifiesto esa interpretación al servicio del juego cuando el árbitro santafesino pite el inicio de la final decisiva.
Principalmente, Estudiantes no deberá desviarse del libreto que lo hizo el mejor equipo de todos en el Torneo Argentino B. Haciendo prevalecer sus patrones de juego basado en la solidez colectiva que lo caracterizó a lo largo del extenso recorrido hasta esta final, el equipo de Hugo Mattea tiene buenas chances de administrar esa diferencia que sacó Misiones y así alcanzar lo que este grupo de trabajo merece: la gloria.
Redacción Al Toque