Por comenzar
00
AAE
CARP
Final
31
CSBA
CC
Final
41
ECM
CRC
Final
32
CASM
TCSD
Final
20
CSM
CSBA
Final
44
CASB
AABN
Por comenzar
00
AID
DMAM
Final
12
CAAM
AVBA
Por comenzar
00
UNRC
CAS
Final
04
BCM
BVM
Final
42
CSBLR
CALR
Por comenzar
00
FFC
CRC
Por comenzar
00
CFC
CRUO
Por comenzar
00
ARLI
CDRC
Por comenzar
00
SLB
CACT
Por comenzar
00
SPC
CSLH
Por comenzar
00
CADA
CSCH
Por comenzar
00
RFC
CAGH
Por comenzar
00
JURC
CCA
Por comenzar
00
CAT
CDMR
Por Leonardo Gasseuy *
El viernes 15 de junio nos recibió Moscú. El frenético camino que esta cita mundialista genera permite comprender algunos aspectos sociopolíticos vinculados al manejo del Estado ruso. Un Estado que gira y funciona acorde al unicato de Vladimir Putin. Todo se decide en el Kremlin y esta Copa del Mundo no es más que una fachada en la que el líder ruso busca posicionarse en el planeta como una de las alternativas a la Unión Europea y al poderío de Donald Trump y su imperio.
Uno se pregunta cómo habrá sido de férreo ese sistema de control de la Rusia comunista que ejercía Joseph Stalin sobre la ciudadanía y para los paranoicamente denominados enemigos del régimen. Hoy Rusia no dista ser mucho de lo que era. El capitalismo ha invadido las principales avenidas de Moscú. Una ciudad hermosa, cosmopolita, firme en su convicción de crecimiento y que no abandona los vestigios de ese régimen absoluto controlador de la vida de cada uno de los que por acá caminan. Cuando uno atraviesa los distintos estamentos de control se encuentra con la inquisidora mirada de la gente de Vladimir Putin. Es el que manda. Cada paso que uno da en Rusia descubre el ejercicio del poder autocrático, único y voluntario en la manera de perpetuarse y de gestionar una idea de Estado.
* Corresponsal de Al Toque Deportes en Rusia 2018.