Por comenzar
00
AAE
CARP
Final
31
CSBA
CC
Final
41
ECM
CRC
Final
32
CASM
TCSD
Final
20
CSM
CSBA
Final
44
CASB
AABN
Por comenzar
00
AID
DMAM
Final
12
CAAM
AVBA
Por comenzar
00
UNRC
CAS
Final
04
BCM
BVM
Final
42
CSBLR
CALR
Por comenzar
00
FFC
CRC
Por comenzar
00
CFC
CRUO
Por comenzar
00
ARLI
CDRC
Por comenzar
00
SLB
CACT
Por comenzar
00
SPC
CSLH
Por comenzar
00
CADA
CSCH
Por comenzar
00
RFC
CAGH
Por comenzar
00
JURC
CCA
Por comenzar
00
CAT
CDMR
Por Gustavo Coleoni*
No voy a poner en duda la capacidad y trayectoria de Jorge Sampaoli, pero desde que arribó a la Selección Argentina no tomó buenas decisiones. Mirándolo desde afuera no se lo veía enfocado y a pleno con su cargo. Convocó a una gran cantidad de jugadores, realizó diversos movimientos tácticos y en el Mundial terminaron jugando jugadores que no habían sido tenidos en cuenta en el proceso de Eliminatorias. Un claro ejemplo de lo que digo es que llevamos a la peor versión de Enzo Pérez – que llegó por la lesión de Lanzini tras haberse quedado fuera de los 23 - y terminó jugando de titular los últimos tres partidos.
En Mundial no se puede modificar tanto los esquemas. A lo largo del proceso trasladó su hiperquinesia a todas sus decisiones. Conseguimos el triunfo ante Nigeria con una manera de jugar y le vamos a jugar a Francia con Messi de falso nueve esperando que haga lo que hizo en el Barcelona, cuando en este equipo tenía a su lado a un bajísimo Di María y a un novato Pavón.
Insisto, sin poner en juego su capacidad, es importante decir que ha tenido muy malas lecturas desde el comienzo. Nunca pudimos describir a qué juega Argentina. Sí pudimos observar que tuvimos jugadores más lentos que nuestros rivales y que nos costó muchísimo generar situaciones de gol. No supo elaborar un equipo para que Messi pueda expresar su mejor versión.
Uno cree que por desgaste que se produjo el ciclo de Sampaoli está cumplido. Y la síntesis es que la Selección Argentina ha adolecido en la elección de jugadores, al no transmitir tranquilidad, al no generar un buen funcionamiento al utilizar diversos esquemas y al no saber potenciar al mejor jugador del mundo.
Hay que corregir pensando a futuro. Este mundial nos tiene que servir para ver que estamos muy lejos de los modelos futbolísticos actuales. El juego que nos propinó Francia es un claro ejemplo de lo que se viene. Y para lograr este trabajo hay que comenzar de cero, trabajando desde abajo con los entrenadores de las categorías inferiores.
* Director Técnico de Central Córdoba de Santiago del Estero