Final
12
AAE
CABC
Final
00
CSBA
HLH
Final
01
AID
ECM
Final
00
AABN
AVBA
Final
20
CAAM
DMAM
Final
03
TCSD
AJGD
Final
10
CSBLR
CRC
Final
31
CASM
CALR
Final
00
CSM
BVM
Final
01
BCM
UNRC
Final
21
CASB
CSBA
Final
11
RFC
CACT
Final
11
SPC
CDMR
Final
42
CDRC
CADA
Final
03
JUCB
CRUO
Final
01
CAGH
CSCH
Final
15
FFC
CCA
Final
40
ARLI
CRC
Final
20
CFC
CAT
Por Iván Ortega (*)
Soy hincha de Juventud Unida no sólo por ser de Coronel Baigorria. Sino porque fue el primer club que pisé, la primera cancha en donde pateé una pelota, donde mi abuelo Alberto me llevaba cada sábado (y era feliz al verme gritar goles), donde jugaba a los penales en la infancia y donde también me colgué del alambre en mi niñez para festejar el ascenso en el 2000, de la mano del gran “Cacho” Echeverría.
Todavía tengo recuerdos “laguneros” de esa tarde gloriosa. Gastón “Peje” Bertola emprendió una corrida, a lo “Pájaro” Caniggia, aprovechando el despeje de Juan Lapis, controló y gambeteó al arquero Valdéz, de Belgrano de Coronel Moldes, y la mandó al fondo de la red. El pueblo entero en la cancha. Se abrazaba, gritaba y buscaba de cualquier forma expresar tal sentimiento. Yo, como cualquier pequeño, imitaba el festejo y me sumaba a la algarabía lograda por la “juve” al ganar ese cuadrangular de Primera B.
Cuando nos afirmamos en Primera, con una gran base de jugadores con vasta experiencia en la Liga Cordobesa, en un abrir y cerrar de ojos, abandonamos la participación. Luego de pelear torneos, ser protagonistas en cada certamen y obteniendo un gran respeto por los rivales, la luz se apagó. Corría el año 2008.
En el 2012, empezó la lenta reconstrucción. En la primera edición de la Copa Mitre (torneo amistoso que rememora la desaparecida Liga Mitre) se renovaron las esperanzas. Juventud iba a jugar ese certamen como si fuera la Libertadores. Fue así que se adjudicó el título al jugar la final, en la localidad de Elena, ante Belgrano de Berrotarán. En esa definición, la particularidad estuvo marcada por el arbitraje. Héctor “la coneja” Baldassi, en la última etapa de su carrera, dirigió el cotejo. Definimos por penales tras un 0 a 0 en los 90´ y la copa vino a Baigorria.
La alegría era tan grande, por un título minimizado, pero para mi pueblo significó lo dicho anteriormente: “Una Libertadores”. El entusiasmo de la gente iba más allá de la Copa Mitre, veían reflejado en ese equipo aquel del 2000, jugadores/guerreros yendo a muerte a cada disputa de balón. Un par de meses después se confirmaba la vuelta a la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
Volvimos a participar y un año más tarde pegamos el salto. Tras perder la final por el primer ascenso, ante Juventud Unida de Río Cuarto, bajamos a un gigante. Por los ida y vuelta de la promoción hicimos descender a Sportivo Municipal en el Barrio Santa Rosa y fuimos, otra vez, de la A.
La crisis en estos tiempos nos pegó duro. El bolsillo se achicó para todos y el club empezó a despedirse de esos años de gloria. Un puñado de audaces dirigentes son los que tratan de mantenerlo en pie, pero luchan día a día, porque la “juve” está malherida.
Ojalá más gente se acerque a colaborar. Ojalá más pibes sigan saliendo de nuestra cantera con hambre de gloria y permanezcan en el club. Ojalá las épocas de gloria vuelvan a rondar por el Barrio La Feria. Ojalá el “Pilila” Bertola vuelva a escuchar los bombos “vikingos”. Y ojalá, que no quede sólo en un “ojalá”.
Son las resumidas palabras de un fiel admirador e hincha de “juve”. Desde acá les mandó todas mis fuerzas y les digo: “Dale la V”.
Fotos: Al Toque
(*) Periodista, oriundo de Coronel Baigorria