Final
12
AAE
GELP
Final
42
CSBA
Final
31
CAS
AJGD
Final
11
AABN
CSBLR
Final
10
AVBA
ECM
Final
11
CASM
UNRC
Final
20
CRC
BVM
Final
12
TCSD
AID
Final
01
CALR
CSM
Final
11
CAAM
BCM
Final
20
CASB
CSBA
Final
50
JUCB
CDMR
Final
11
JURC
CCA
Final
44
SPC
SLB
Final
11
RFC
CADA
Final
30
CSLH
CSCH
Final
24
CRC
CAT
Final
02
CRUO
CACT
Final
31
ARLI
FFC
Final
11
CAGH
CDRC
¿Ganaron, perdieron? No. Crecieron. Pasaron a cancha grande.
El título de uno los libros del inolvidable Roberto Fontanarrosa quizás le quede demasiado grande a la experiencia vivida este sábado en el campus universitario. Probablemente, no guarde ningún vínculo con el contenido de esa historia. Pero bien sirve para describir lo que ocurrió una vez concluido el juego que protagonizaron las categorías 2007 del dueño de casa, Universidad Nacional de Río Cuarto, y Charrense Fútbol Club.
No alcanzó a marcar el silbatazo final -el árbitro- Sebastián Bustos que papás, mamás y profes invadieron el mini estadio “académico” para saludar a los pibes. Universidad remontó el resultado, que terminó 3 a 3, pero la fiesta fue compartida. Es que los profes y los chicos se sacaron una foto todos juntos y, acto seguido, mamás y papás del equipo local desataron una hermosa fiesta con espuma, papelitos y bengalas de humo verde que caracterizaron un espacio de tiempo –no mayor a diez minutos- tal cual fuera un cuento de fútbol.
Había que ver la alegría de esos chicos de Universidad, todos con el pelo verde –al igual que sus profes-, y también la de sus pares de Charrense, que recibieron el “capotón” de despedida de compañeros y familiares.
Es que los pibes crecieron. Jugaron en cancha chica por última vez y, desde 2019, serán parte de la Sub 13, la división más chica de cancha grande.
El resultado no arrojó ganador ni perdedor. Ninguno de los equipo clasificó a las finales. Pero, evidentemente, papás y mamás entendieron todo. Y, con un acontecimiento visiblemente emotivo, nos enseñaron a los presentes que se puede…
Que se puede, pese a la escalada de violencia del River-Boca, que nos duele y nos avergüenza…
Que se puede generar una conciencia racional en torno a un evento deportivo, máxime cuando los niños son protagonistas…
Y, fundamentalmente, que se vienen las finales formativas. Y que se puede vivirlas, palpitarlas y sentirlas como una fiesta en familia.
Porque, como ya lo hemos citado en alguna otra oportunidad, y como bien lo describe la ex diputada nacional Cecilia Merchán, en el libro Abrazo de Gol, “como en todos los amores de la vida, no se trata de ganar o perder, se trata de ser felices”.
Y papás, mamás y los chicos de la 2007 de Universidad y Charrense lo pusieron claramente de manifiesto. Entendieron todo. Y nos dieron, claro está, una lección de vida.
Fotos: Al Toque
Redacción Al Toque