Final
12
AAE
GELP
Final
42
CSBA
Final
31
CAS
AJGD
Final
11
AABN
CSBLR
Final
10
AVBA
ECM
Final
11
CASM
UNRC
Final
20
CRC
BVM
Final
12
TCSD
AID
Final
01
CALR
CSM
Final
11
CAAM
BCM
Final
20
CASB
CSBA
Final
50
JUCB
CDMR
Final
11
JURC
CCA
Final
44
SPC
SLB
Final
11
RFC
CADA
Final
30
CSLH
CSCH
Final
24
CRC
CAT
Final
02
CRUO
CACT
Final
31
ARLI
FFC
Final
11
CAGH
CDRC
Por Fátima Audagna (*)
Una alimentación equilibrada y una correcta hidratación son la base para cubrir las necesidades nutricionales en la mayoría de las personas que hacen deporte. Sin embargo, dichos requerimientos difieren para cada deportista, por lo que es muy importante asesorarse con profesionales de la salud especializados en la temática.
Está comprobado por numerosos estudios que una ingesta inadecuada de líquidos es un factor predominante en la reducción del rendimiento y aparición de fatiga rápida. No se debe pasar por alto que la actividad deportiva moderada a intensa genera mayor demanda y, por ende, mayor necesidad de líquidos y electrolitos.
La clave es evitar todo proceso de deshidratación corporal; pero esto no se logra con el simple consumo de agua en el momento que deseo consumirla. La sed es un indicador tardío de que es necesario hidratarse y aunque se ingiera suficiente líquido hasta saciarse, el déficit permanecerá en el cuerpo por un largo tiempo. Por tal motivo, técnicas de hidratación deben “ejercitarse” durante los entrenamientos, para luego ponerlas en prácticas en la competencia contemplando no esperar a sentir sensación de sed.
Algunos factores que pueden impedir o interferir en la ingesta de líquidos durante la actividad física son:
Pero… ¿Qué consecuencias tiene correr deshidratado?
Con una pérdida del 3% de líquidos corporales comienza un proceso de disminución de resistencia, calambres, aumento de la temperatura corporal, mareos y hasta vómitos. Cuando la pérdida supera el 4-6% comienza una disminución de la fuerza muscular, contracturas, calambres y cefaleas. Más del 7% de pérdida de fluidos comienza un proceso de agotamiento físico y con altas probabilidades de golpe de calor comprometiendo la vida del corredor.
La deshidratación crónica tiene síntomas como desgano, fatiga permanente y dolores fuertes de cabeza.
Entonces, ¿Cuándo y qué cantidad de líquidos necesito para estar hidratado?
Como recomendación final, la individualización de las necesidades es clave para la mejora del rendimiento. Estar hidratado es parte del entrenamiento invisible y es una necesidad permanente del cuerpo. Cuidar tu salud permitirá permanencia en la actividad deportiva elegida.
(*) Licenciada en Nutrición. Docente de la Universidad de Mendoza, sede Río Cuarto