Final
31
NTP
TCSD
Final
21
IACC
AAE
Final
31
CSBA
CJA
Final
10
CSBA
UNRC
Final
02
CRC
AVBA
Final
00
CSM
CAAM
Final
30
CALR
CASB
Final
01
BVM
BCM
Final
21
DMAM
CASM
Final
21
ECM
CSBLR
Final
24
AJGD
AABN
Por comenzar
00
CSCH
CRUO
Por comenzar
00
RFC
JUCB
Por comenzar
00
CFC
CAGH
Por comenzar
00
CDMR
CAT
Por comenzar
00
CSLH
JURC
Por comenzar
00
CADA
CRC
Final
30
SPC
ARLI
Final
22
CCA
CACT
Por comenzar
00
FFC
SLB
Desde diciembre de 2018, fecha en la que venció el mandato de Norberto Ferrero, la LRFRC está sumergida en una profunda crisis institucional. Falta de consenso, pedido de intervención, escraches a dirigentes e impugnaciones son moneda corriente en la entidad de calle Mosconi. La lógica individual y sectorial perjudica al fútbol regional y sus instituciones.
La Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto atraviesa su peor crisis institucional de los últimos años. Hay que viajar hasta el 2005, año en el que Omar Gnesutta fue desplazado de su cargo, para encontrar una situación de irregularidad en el ente rector del fútbol regional.
¿Cuándo comenzó esa situación? En diciembre de 2018, fecha en la que venció el período de Norberto Ferrero al cargo de la presidencia. Desde entonces lo único que se ha generado son situaciones de confrontación entre dirigentes que ha imposibilitado el normal funcionamiento institucional. Mucha agua ha pasado por este turbulento río. Asambleas dejadas sin efecto, llamada de atención por parte del Consejo Federal, mandatos vencidos, renuncias y listas impugnadas son algunas de las situaciones que se han transformado en un hábito. Lo que no se ha podido es encontrar un acuerdo pensando en la vida deportiva, institucional y social de las entidades que forman parte de la LRFRC. Todo lo contrario, peleas entre dirigentes, disputas de cargos, escraches, enemistades por cuestiones triviales y una gran lucha de egos y de personalidades. Lamentablemente impera la lógica individual y sectorial de algunos dirigentes en detrimento del fortalecimiento de la estructura competitiva del fútbol de Río Cuarto, lo que hace que se pierda uun enorme potencial.
El sombrío panorama del fútbol regional no se ha aclarado nada y cuesta encontrar entre los analistas alguna voz que traiga, aunque sea un optimismo moderado. Como siempre, el tiempo dirá. Mientras tanto el que sufre las consecuencias es el andar institucional de la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto.
Redacción Al Toque