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Polideportivo

25-06-2020

El mundo del fisicoculturismo local

Andrés Rivarola compite como fisicoculturista desde hace más de 25 años y fue campeón de torneos nacionales y sudamericanos. Hoy, entrena a sus hijos para continuar su legado. La situación de la disciplina en la ciudad con el cierre de los gimnasios.

Andrés Rivarola y sus hijos, Maximiliano y Aylén, son exponentes del fisicoculturismo a nivel local.

Una historia de entrenamiento duro y constancia de años. Esos son los pilares de Andrés Rivarola, fisicoculturista en competencia desde hace casi 30 años, pero con una vida dedicada al gimnasio.

 

Con la situación de pandemia, la actividad se encuentra en un parate importante. La reapertura de gimnasios se hace esperar aún en la ciudad, por lo que los atletas no pueden continuar con sus entrenamientos con normalidad.

 

Rivarola se lamentó por este pasar: “La situación económica es muy mala. Mi señora tiene otro negocio y uno trata de hacer otras cosas, pero nuestra principal entrada de dinero era el gimnasio. Tantos días parados rompe el esquema que teníamos de vida”.

 

- ¿Cómo ve a futuro la situación de los gimnasios?

 

-Estamos esperando que nos habiliten y de acuerdo a los protocolos que nos den, seguir. Si bien en un gimnasio es engorroso mover todas las máquinas, podemos poner un distanciamiento entre cada una. Para funcionar bien deberíamos tener un espacio más grande, como el de un gimnasio americano.

 

- ¿Cómo fueron sus inicios en la disciplina del fisicoculturismo?

 

- Comencé hace mucho tiempo, allá por el año 1981. Empecé a hacer levantamiento olímpico con el maestro Leme en el Centro 11. Luego, pasados los años, empecé a hacer un poco de fierros y aprender sobre el fisiculturismo. Durante los primeros años, no hice competición, solo entrenaba. Hace unos 27 años empecé a competir. En mi vida como competidor, participé de 140 torneos. Gané 9 campeonatos argentinos, 5 campeonatos nacionales y algunos sudamericanos.

 

- ¿Cuál es su presente deportivo?

 

- Entreno pero no para competir, sino porque me gusta y es un medio de vida. Mi meta es entrenar a mis hijos que se metieron en este mundo. Mi hija Aylén ya es campeona nacional. Mi hijo Maximiliano tiene 17 años y queríamos que compitiera este año, era la idea. Con esto de la pandemia no podemos estar con grandes planes para lo que venga.

 

- ¿Cómo evalúa el presente del fisicoculturismo en la ciudad?

 

- Con respecto al movimiento que hay en Río Cuarto, desde lo que era en los años 90 y 2000 ha decaído un montón. A nivel nacional y mundial ocurre lo mismo. Casi no hay. Acá quedan pocos exponentes, como mucho diez. Lo que hay hoy en día es fitness, lo que se llama el body building. El fisicoculturismo es cultivar el físico, no te lleva ni un mes ni un año. Te lleva cinco años mínimo para llegar a competir, y nadie quiere sacrificar tanto tiempo para lograr subir a una tarima. A nivel institucional, lo que se ha hecho es crear un montón de categorías que no tienen nada que ver con el fisicoculturismo. Suben diferentes disciplinas por peso, pero para poder sobrevivir el deporte se ha tenido que trasladar a eso. Estas todo el día para ver una categoría de fisicoculturismo y tenés que esperar ver veinte categorías de diferentes ramas, diez de hombres y diez de mujeres. Es muy engorroso y para los que estamos más grandes es muy difícil.

 

- ¿Cuál es la proyección del deporte para este año?

 

- A nivel institucional, lo que esperan hacer acá es que haya torneos a fin de año. Me parece malo porque nadie puede entrenarse y prepararse. Esto no se hace en unos meses sino todo el año. Ya el nivel era bajo, y si hacen torneos el nivel va a ser súper bajo y muy malo. Los costos son muy caros hoy para viajar. Hay diferentes torneos que ya tienen fecha pero la realidad es que ni siquiera hay transporte. Ponen fechas y lugares de campeonatos internacionales pero ni siquiera hay vuelos en el país ni en Sudamérica.

 

- Dentro de su grupo, ¿cuáles son las expectativas?

 

- Las expectativas de Leandro Rodríguez son poder competir a fin de año. Dentro del gimnasio, mi hijo y otro de los chicos vamos a ver si pueden acompañar a Leandro a competir. A principio de año había varios exponentes que se querían preparar, pero la pandemia los llevó a no hacer nada. Muchos entrenan levantamiento de potencia, pero también se suspendió todo, así que no se sabe qué va a pasar.

 

 

Redacción Al Toque