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Fútbol - Opinión

08-07-2020

Julio del ’69, “funebreros” recargados

Por Osvaldo Wehbe

Portada de la Revista El Gráfico con la estampa de Chacarita campeón del Metropolitano 1969.

Como uno no vivía en Buenos Aires, donde hay barrio y hasta el cementerio más grande de la ciudad, el término Chacarita, era gracioso para ser un equipo de fútbol. Chacarita siempre nos llamó la atención. Por el nombre, lo dicho, y por tener una de las camisetas más lindas del fútbol argentino. Por el mote de “funebreros” que obviamente alude a la necrópolis y por la simpatía en nuestra niñez y adolescencia que Carlitos Balá nos hizo sentir por “su” cuadro. Más allá de todo eso, Chacarita Juniors fue siempre sinónimo de buen fútbol.

 

A pesar de jugar en una cancha difícil para el rival, por aquello de una hinchada “brava” y peleadora; a la hora de la pelota contra el piso, “Chaca” vio pasar por sus filas a innumerables jugadores que llegarían más o menos lejos, siempre jugando bien. Fue desde siempre un gran semillero de jugadores de elegancia y gambeta. Tuvo representantes en la Selección como Ángel Marcos, Claudio Marangoni, Carlos Ischia, Daniel Carnevali, Raúl Savoy, Mario Rodriguez, Ángel Bargas y Jorge Buzzo entre otros. Cuando aparecieron los campeonatos televisados de promoción de jugadores juveniles, Chacarita era uno de los preferidos para ver.

 

 

Quizá para muchos resulte novedoso saber que los primeros colores que lució Chacarita no fueron los actuales a rayas verticales rojas y negras, con una línea fina blanca, sino el celeste con cuello y puños blancos. Varios años después de sus comienzos se adoptaron definitivamente los que hoy conocemos. El símbolo de los colores de Chaca, tiene un fundamento del cual no se puede prescindir: su cuna "funebrera" fue un Comité Socialista. De allí surgió la idea de que debía llevar tres colores: el blanco de la pureza, el negro del cementerio, y el rojo de la sangre del Pueblo.

 

Esta semana, Chacarita, su gente, y todos los que fuimos testigos a través de la radio y revistas, de la televisión o el boca a boca, recordamos un nuevo aniversario del título del Metropolitano del ‘69. Un cuadrazo. Chacarita ganó la zona A del torneo y, luego de vencer en semifinales a Racing 1 a 0 con gol de Luis Recúpero, se consagró campeón de la primera división el 6 de julio tras ganarle la final a River Plate, en el estadio de la Academia, 4 a 1, con dos goles de Neumann, uno de Marcos y el otro de Frassoldati. Ese día, bajo la dirección técnica de Víctor Rodríguez, jugaron Eliseo Jorge Petrocelli; Jorge Alberto Gómez, Abel Jorge Pérez, Ángel Hugo Bargas y Franco Frassoldatti; Leonardo Luis Recúpero, Juan Carlos Puntorero y Alberto Raúl Poncio; Ángel Alberto Marcos, Rodolfo Orife y Horacio Ricardo Neumann. El baile que le pegó el “funebrero” al “millonario” fue memorable. No era un gran River y ya padecía el síndrome de no poder ganar torneos, algo que recién haría en 1975.

 


Chacarita campeón del Torneo Metropolitano de 1969.

Arriba: Bernabé Palacios, Ángel Marcos, Luis Puntorero, Luis Recúpero, Rodolfo Orife y Horacio Neumann.

Abajo: Eliseo Petrocelli, Abel Pérez, Alberto Poncio, Jorge Gómez, Frassoldatti y Ángel Bargas.


 

 

Esa “tricolor” fue el que alguna vez nos pusimos en el pecho los que jugábamos en uno de los equipos de los torneos internos de Estudiantes, los sábados, organizados por el Profesor Máximo Astorga.

 

Habíamos tenido éxito, representando a Sunday Hobbies, una juguetería que estaba en la calle Sobremonte (si teníamos suerte, los negocios donaban las camisetas y jugábamos con el nombre del establecimiento) luciendo la casaca de Platense, con el logo del negocio en el pecho.

Después de un par de años, los que nos divertíamos jugando para el equipo del “Turco” Jaluf, cambiamos de establecimiento. Fue Moretti, el comercio, y la camiseta, la de Chacarita. Al poco tiempo “Chaca” ganó el Metro 69. “Le trajimos suerte”, alardeábamos.

 

Para asombro de todos, en 1971 participó de la edición de la Copa Joan Gamper en Barcelona. El 24 de agosto venció al Bayern Múnich por 2 a 0, con goles de Recúpero y Fucceneco. Ese día formó con Carnevali; Forteis, Buzzo, Bargas y Frasoldati; Puntorero (Fuccenecco), Recúpero y Poncio; Marcos, García Cambón y Neumann, mientras que en el Bayern jugaban varios de los futuros campeones del mundo (Maier, Schwarzenbeck, Beckenbauer, Breitner y Müller). Al siguiente día perdió la final con Barcelona por 1 a 0.

 

Algunos jugadores de apellidos raros e historias bonitas: Juan Carlos Puntorero conoció la gloria en 1969, cuando salió campeón con Chacarita. Pero la fama le había llegado antes, en 1964, cuando jugaba en Atlanta: era nada menos que la figurita difícil, la número 260 del Nuevo Álbum Fulbito, que reunía a 437 jugadores y 76 tanques de guerra. Muchos coleccionistas de entonces, todavía asocian su largo apellido con ese blanco en el álbum. Si por milagro aparecía y se completaba el mismo, en el quiosco se lo canjeaba por el premio: "la número 5", la pelota de cuero.

 

Y después la historia de Carlitos Balá haciendo hinchas desde su show televisivo. Mientras preguntaba: “¿Qué gusto tiene la sal?” y hacía dejar los chupetes a los chicos en el “Chupetómetro”, pregonaba su amor por el "funebrero".

 

Fundado el 1 de mayo de 1906, Chacarita siempre tuvo ese sentimiento apasionado de su gente (en los tiempos modernos, se convirtió en una hinchada difícil de controlar) y sus clásicos con Atlanta han sido memorables. Ahí está Chacarita, cantando aún sin alpiste. Con memorables partidos contra los grandes, con muchas historias de fútbol y otras no tan agradables.

 

Chacarita de Villa Crespo, hasta el 45, cuando se mudó a San Martín. Chacarita, con su cancha remodelada, con los vagones de un tren subidos a la platea, que hacían las veces de cabinas de transmisión.

Chacarita de toque y goles, de ascensos y descensos, el Chaca de los colores y la camiseta hermosa. La que usé alguna vez en los campeonatos de fútbol del Profe Astorga. Y en esta semana, cuando se recuerda la epopeya del Metropolitano 69, uno se acuerda, de cómo el asombro y la gracia se convirtió en alegría y respeto.

 

Es que por estos lados, sin enconos barriales, todos alguna vez hemos sido de Chacarita.

 

 

Osvaldo Alfredo Wehbe

Foto de portada: Ravista El Gráfico

Fotos interiores: www.muralesbuenosaires.com.arwww.chacaritajuniors.com.ar