Segundo tiempo
12
AAE
CABC
Por comenzar
00
CSBA
HLH
Por comenzar
00
AID
ECM
Por comenzar
00
AABN
AVBA
Por comenzar
00
CAAM
DMAM
Por comenzar
00
TCSD
AJGD
Por comenzar
00
CSBLR
CRC
Por comenzar
00
CASM
CALR
Por comenzar
00
CSM
BVM
Por comenzar
00
BCM
UNRC
Por comenzar
00
CASB
CSBA
Por comenzar
00
RFC
CACT
Por comenzar
00
SPC
CDMR
Por comenzar
00
CDRC
CADA
Por comenzar
00
JUCB
CRUO
Por comenzar
00
CAGH
CSCH
Por comenzar
00
FFC
CCA
Por comenzar
00
ARLI
CRC
Por comenzar
00
CFC
CAT
Luego de la primera ronda bajo el mando de Rubén Masman, Guaymallén solo cosechó 11 puntos y el equipo quedó en la zona baja de los promedios, con serios riesgos de promoción. Por eso los dirigentes dieron un golpe de timón, destituyeron al Gringo y contrataron a un conocedor de la categoría como lo es Cristian Domizi, quien ya había ascendido con Sportivo Belgrano de San Francisco.
El Pájaro, para cerrar su llegada a la institución Tricolor, puso como condición la contratación de algunos jugadores conocidos por el DT y que eran fundamentales para el proyecto deportivo que él quería encarar. Los dirigentes, en un gran esfuerzo, le cumplieron todas sus peticiones a rajatabla y Lucas Martínez, Mauro Goette, Daniel Lencinas, César Izquierdo y Facundo Cattáneo arribaron al Güeyma.
Con el recurso humano solicitado por Domizi, el Italiano comenzó a desandar la historia de esta segunda ronda de fase regular y vaya si cumplió con creces. Cosechó el doble de los puntos que en la ronda anterior (22 y todavía le queda un partido); salió de la zona temida de los promedios y se olvidó del descenso y la promoción; no perdió con ninguno de los mendocinos y se clasificó por primera vez en la historia a la segunda fase del Argentino B.
Más allá del análisis frío de los números, este proceso encabezado por el Pájaro, con el gran aporte del profe Adrián Guibaudo, recuperó a dos jugadores desde lo anímico y lo futbolístico y fueron claves para esta levantada. Estamos hablando de Nicolás Mignani y Juan Paulo Suraci, quienes venían de un campeonato muy flojo. El cordobés casi no jugaba y el Tanque tenía la pólvora mojada.
Domizi, con el correr de los partidos, comprendió que el 4-4-2 rígido que propuso de entrada no lograba el vuelo futbolístico que este plantel podía dar y con el tiempo, ese esquema mutó a un 3-4-1-2 como se vio ante Gimnasia el último partido. La seguridad de Gómez en el arco; la solvencia de Zandanel (que le arrebató el puesto a Suárez), Izquierdo y Aguilera en la defensa; la dinámica de Imperiale, la gran aparición y consolidación de Montiveros, la garra de Goette y la habilidad y el desequilibrio de Mignani como enganche (la posición que más le gusta) le hicieron las cosas fáciles a Martínez y a Suraci, que son carta de gol en este Guaymallén.
Como lo hizo Jorge Julio con sus “pibes” allá por el año 2000; como lo hizo Miguel Ángel Buxó con sus grandes equipos que se ganaron por mérito deportivo la invitación a este Argentino B en los albores de este siglo XXI; hoy, Cristian Domizi y su plantel escriben una nueva página en la historia grande de la institución de Rodeo de la Cruz. Pero aún le quedan hojas en blanco y tinta en el tintero como para enriquecerla aún más… Sólo depende de éste Guaymallén que así sea.
*Periodista de www.mendozagol.com.ar