Final
21
CAB
AAE
Final
10
HLH
CSBA
Por comenzar
00
CAS
TCSD
Final
00
BCM
ECM
Final
10
TCSD
DMAM
Final
10
CAAM
BVM
Final
10
CASB
CAS
Final
11
UNRC
AID
Final
21
AABN
CSM
Final
12
AVBA
CALR
Final
10
CSBLR
CSBA
Final
14
CASM
AJGD
Final
30
SPC
ARLI
Final
22
CCA
CACT
Final
03
FFC
SLB
Final
10
CSCH
CRUO
Final
21
RFC
JUCB
Final
30
CFC
CAGH
Final
12
CDMR
CAT
Final
01
CSLH
JURC
Final
01
CADA
CRC
Por Osmar Coronel (*)
Que diría Ricardo, él me llevaba a la cancha, creo que desde antes de aprender a caminar, a los partidos de la antigua Liga Moldense. Recuerdo al Everton del Colador Suarez, del Flaco Sisti, del Pimienta Ruttia, de la Chueca Centeno, al Belgrano del Gringo Bovio, del Colorado Bollo, de los hermanos Carrizo, del Negro Zucchini, al Toro del Loco Roberti, del Kelo Núñez, de la Perra Centeno, del Carlos Benavídez, del Taca Gariboldi, de aquel equipo de atrevidos que dirigidos por Palleja fue atracción en las provincias cuyanas en los antiguos campeonatos Imbo. Me acuerdo de aquella pelea con los sampachenses cuando nos chorearon la Liga Moldense lo que potenció que los tres equipos del pueblo aceptaran la invitación y el desafío de ir a jugar a Liga de Río Cuarto para crecer, y sin dejar de ser protagonistas durante algunos años en el 77 se formó la primera Fusión Belgrano – Toro que nos llevó a ganar el campeonato de la liga en aquella recordada final con Banda Norte y así la primera participación en los antiguos campeonatos regionales quedando eliminado en la segunda ronda por Alumni de Villa María en aquella tarde lluviosa en Moldes, con jugadores como Benedetti, Arrieta, Giordanino Gabasio, Ayala, entre otros. Luego a esa fusión se incorporó Everton, el romance duró un par de años más y todo volvió a ser como antes y como dice el dicho donde hubo fuego….
Después de algunos años el romance volvió y renació la fusión pero ahora con el nombre de Alianza de Coronel Moldes, si esa que el 26 de abril puso casi de rodillas al famoso rey de copas, Independiente de Avellaneda, y que el mundo entero se expresó de la dignidad y el orgullo de los gladiadores semi amateurs de Moldes, esos que a la distancia y a través de la televisión me hicieron inflar el pecho y hasta derramar una lágrima como moldense nostálgico.
Por ese orgullo de sentirme moldense, del pueblo de Agustín Tosco, me imagino como estarían mi padre Ricardo Coronel, o Rubén Crespo (padre del alma mater de esta Alianza) o Pocho, Víctor, Poroto o Juan Carlos Borghi, el Vasco Bilbao El Negro Ferniot, El Escribano Spertino, el Negro Zuchini, Juan Carlos Ravetta, y varios más que no recuerdo en estos momentos y que hicieron posible el crecimiento futbolístico de mi querido pueblo abriendo la mente de aquella primera fusión en 1977.
Hoy no encuentro las palabras para expresar lo que siento, y sentí viéndome tan bien representado el domingo pasado en el Mario Alberto Kempes, por eso estas líneas me salen del corazón y no de mi cabeza y solo se me ocurre decir gracias por todo lo que hicieron posible esta inmensa alegría y orgullo de haber nacido ahí en Moldes y pensar que no solamente el sur existe, Moldes también.
Gracias papá por haberme llevado a la cancha de tan pequeño y despertar esta pasión que hoy me emocionó hasta la lágrimas como a vos te debe ocurrir donde estés.
(*) Moldense radicado en General Roca